domingo, 1 de febrero de 2026

¿Qué significa ser imitadores de Cristo Jesús?

 

Ser imitadores de Cristo no es solo admirar a Jesús, ni únicamente creer que Él es el Hijo de Dios; es decidir vivir como Él vivió. La Escritura nos llama claramente a esto:

“Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.” — Efesios 5:1

Imitar a Cristo es asumir el carácter del Hijo, reflejar su forma de amar, de hablar, de perdonar y de obedecer al Padre, aun cuando hacerlo cueste.

Imitar a Cristo es caminar como Él caminó

El apóstol Juan lo dice sin rodeos:

“El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo.” — 1 Juan 2:6

Jesús caminó en obediencia total, en dependencia del Padre, en humildad y verdad. No vivió para agradarse a sí mismo, sino para cumplir la voluntad de Dios. Ser imitadores de Cristo significa preguntarnos cada día:

¿Qué haría Jesús en esta situación? ¿Cómo respondería Él?

Imitar a Cristo es vivir en amor

Jesús mismo nos dejó el modelo supremo del amor:

“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado.” — Juan 13:34

Cristo amó cuando fue rechazado, perdonó cuando fue ofendido, y dio su vida por quienes no lo merecían. Ser imitadores de Cristo implica amar no solo al que nos ama, sino también al que nos hiere, al que nos traiciona y al que nos persigue.

Imitar a Cristo es aprender de su mansedumbre y humildad

Jesús no se impuso por la fuerza, ni buscó reconocimiento humano:

“Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón.” — Mateo 11:29

Imitar a Cristo es renunciar al orgullo, a la soberbia espiritual, al deseo de ser vistos. Es servir en silencio, obedecer sin quejarnos y reconocer que sin Él nada podemos hacer.

Imitar a Cristo es obedecer aun en el sufrimiento

Jesús fue obediente hasta el extremo:

“Se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” — Filipenses 2:8

Ser imitadores de Cristo no significa una vida sin pruebas, sino una vida fiel en medio de ellas. Es seguir creyendo cuando duele, seguir confiando cuando no entendemos y seguir obedeciendo cuando el camino es estrecho.

Imitar a Cristo es vivir crucificados al pecado

El verdadero imitador de Cristo no vive para sí mismo:

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.” — Gálatas 2:20

Imitar a Cristo es morir cada día al pecado, a la carne, a los deseos desordenados, y permitir que Cristo viva su vida en nosotros por medio del Espíritu Santo.

Conclusión

Ser imitadores de Cristo Jesús es un llamado alto, santo y transformador. No se logra con fuerzas humanas, sino con una relación viva con Él. No se trata de perfección, sino de dirección: caminar cada día pareciéndonos un poco más a Jesús.

Que nuestra oración diaria sea:

“Señor, hazme más como Tú.” 🙏

¿Qué significa ser imitadores de Cristo Jesús?

  Ser imitadores de Cristo no es solo admirar a Jesús, ni únicamente creer que Él es el Hijo de Dios; es decidir vivir como Él vivió. La Esc...